SANTA MARÍA DE ARTIÉS

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¡¡Qué puedo añadir de mi “coleto”, en presentaciones como éstas..!! Nada mas allá que decir que me gustan las “piedras”. Desde siempre. Las piedras con historia, del hombre, de la naturaleza, ¡¡y, de la Iglesia y su historia..!!

Con ocasión de antiguas excursiones por diversos y hasta sacros rincones de la España, siempre he parado ante cualquier monumento, por sencillo que fuera, de las clases que menciono. Hoy, en lo que llamo “TURISMO VIRTUAL”, especialmente mediante la “red”, –ese gran invento–, voy haciendo “copy_paste” de lo que ánimo y ánima no me permite ver o conocer al menos, en directo.

Para mi gozo, para mis “blogs”, para mis archivos. Y, por supuesto, para quien quiera ver, leer y entender.

Iglesia de Santa María de Arties

La iglesia de Santa María de Artiés se sitúa en un punto elevado del pueblo de Artiés (Naut de Arán), localidad del Valle de Aran (Lleida), donde se localizaba también una hospedería de Caballeros Templarios, orden que construyó un castillo junto al templo, ya que el edificio formó parte de una fortaleza templaria.
 

Escalinata que conduce al atrio de la iglesia de Santa María de Arties

Precisamente, junto a la portada de acceso al templo encontramos restos del citado castillo, denominado de Entransaigües o castillo de Arties, concretamente una torre defensiva. Se trata de un elemento poligonal, tendente a la circularidad, de varias plantas y en bastante mal estado de conservación; en cada una de sus plantas se abren una serie de saeteras y en su cumbre se abre una espadaña muy dañada que fue el primer campanario de la iglesia.

Entransaigües o castillo de Arties

En cuanto a las referencias escritas de la iglesia de Santa María, la primera referencia documental que tenemos del templo data del año 1326.

Estatua gótica de San Juan Bautista

El templo es uno de los mejores ejemplos del románico aranés, teniendo la calificación de Bien Cultural de Interés Nacional. La construcción destaca por lo bien conservada que se encuentra su arquitectura característica del románico lombardo.

iglesia de Santa María de Arties

Conviene señalar que en el 2012 la Obra Social “la Caixa”, junto con el Departamento de Cultura y el Obispado de Urgell llevaron a cabo la restauración de la iglesia, realizando una rehabilitación completa de la misma, durante más de 6 meses. Además, y dentro del Programa Románico Abierto, se cambió el pavimento del templo y se renovó el sistema de calefacción del mismo.

Una de las mejores obras de arte: su retablo gótico

Actualmente, la iglesia está incluida dentro de la Ruta del Románico aranés y es posible realizar la visita guiada tanto por el exterior como por el interior por 2 €.

Pinturas interior mostrando a Dios Padre

El templo al exterior

Se trata de un edificio de estilo románico, datado en el siglo XII, de planta basilical de tres naves. Por tanto, y considerando que el románico del valle de Arán, en el que se incluye esta iglesia, es de cronología temprana, esta construcción es relativamente tardía, aunque conserva aún hoy el aspecto románico de la fábrica inicial pese a las reformas acaecidas. Por tanto, se trata de un edificio que pertenece al estilo lombardo catalán tardío pero cuya plástica se completó con vanos característicos del románico internacional o pleno, como se aprecia en el taqueado jaqués o en los canecillos figurados.

Torre campanario

La proporción entre las naves es del doble de anchura de la central con respecto a las naves laterales, que tienen 6 y 3 m., respectivamente. En cuanto a la longitud interior del templo, en la nave central es de 19,5 m., dividido en cuatro tramos mediante pilares cilíndricos y arcos torales.

Las tres naves están rematadas en sendos ábsides semicirculares de los que se conservan sólo los dos laterales. El ábside central fue reconstruido posteriormente ya que se perdió y fue sustituido por otro rectangular que se utilizaba de sacristía. Actualmente, y gracias a una reconstrucción, podemos ver el ábside central semicircular restituido (se diferencia del resto por el tipo de piedra y el color, pero permite observar cómo sería el edificio original con sus tres ábsides semicirculares).

Ábside central reconstruido

Los dos ábsides originales conservados están construidos con sillares bien trabajados dispuestos en hileras horizontales. Aunque son de forma semicircular, son muy irregulares debido a las reconstrucciones que sufrieron en época antigua, a lo que se une que el ábside sur presenta en su parte inferior elementos decorativos reutilizados.

Absidiolo norte

De los dos laterales, el situado en la nave de la epístola ha sufrido el tapiado de sus ventanas, siendo el situado en la nave del evangelio el único que se conserva tal y como fue concebido. En cuanto a la decoración de los ábsides laterales, ésta sigue la línea del románico lombardo.

Ábside meridional

Así, en su parte superior presentan dos series de arquerías ciegas que reposan en pequeñas ménsulas, algunas de las cuales están decoradas con cabezas humanas en relieve. Pese a todo, esta cabecera es una de las muestras más interesantes de todo el valle de Arán por la distribución y articulación de sus elementos.

Vabecera completa con los tres ábsides

Por otra parte, conviene señalar que la fachada sur, debido a los empujes de las bóvedas fue modificada, ya que fue necesario incluir una serie de contrafuertes para contrarrestar los pesos y evitar el colapso del muro.

Ventana del muro sur

En este lienzo de la iglesia se conservan dos vanos románicos, uno muy alargado y estrecho, rematado con un bloque monolítico exquisitamente decorado a base de motivos vegetales de tradición carolingia y, otro, en el que vemos ya características más propias del gótico inicial, situado en el tramo más próximo a la cabecera, de arco apuntado.

Otro ventanal complejo del muro sur, con formas románicas y góticas

Ésta última se compone de tres arquivoltas, de las cuales sólo se conservan dos; sobre ella, la chambrana, con decoración ajedrezada.

Vanos para las campanas de la torre campanario

El templo cuenta con dos campanarios: una torre gótica adosada al muro oeste y una espadaña románica en el oriental. El campanario oriental fue realizado entre finales del siglo XIII y principios del XIV, siendo su adscripción estilística entre los ámbitos románico y gótico, presenta cinco pisos y está rematado en una cubierta piramidal gótica. En su estructura se abren una serie de ventanas apuntadas en cada uno de los lados: tres vanos en el último piso, dos en el cuarto y uno o dos en el tercero. Ésta está realizada el aparejo en mampostería simple mientras que el resto de templo está construido a base de sillares perfectamente escuadrados dispuestos en hileras horizontales.

Cabecera de Santa María de Arties desde el norte

La espadaña románica se sitúa a plomo sobre el muro de la cabecera y posiblemente date del siglo XI; está compuesta por una serie de varios semicirculares y una apertura superior en forma de cruz.

Santa María de Arties: puerta norte

El edificio tiene dos puertas de acceso (dos portadas), una de las cuales, la principal, se sitúa en la fachada norte, y es de medio punto. La primera es la principal (constituye un ejemplo de portada único en el valle de Arán) y se compone de seis arcos de medio punto sin decoración que reposan sobre sendas pilastras de sección circular. Presenta un “guardapolvos” o chambrana decorado con un ajedrezado en diagonal que descansa sobre dos ménsulas con relieves de caras masculinas esculpidos. La portada sur, formada por tres arquivoltas lisas, apenas se utiliza, y sirve de acceso al cementerio que rodea el edificio en sus laterales sur y este.

Puerta sur

En el interior

Las tres naves de la iglesia de Arties

En el interior del edificio, la nave central se cubre con bóvedas de medio cañón mientras que, las naves laterales, separadas de la central por una arquería de arcos de medio punto que permiten a su vez distribuir el templo longitudinalmente en cuatro tramos, se cubren con bóvedas de cuarto de esfera.

iglesia de Santa María de Arties: nave central

Éste es el mismo modelo que siguen una gran cantidad de iglesias en el valle de Arán. Sin embargo, el peso de estas bóvedas acarreó, con el paso del tiempo, una serie de problemas estructurales que hicieron necesaria la incorporación de gruesos estribos en las fachadas norte y sur con el objetivo de evitar el colapso de la fábrica.

Arcos formeros

Este problema se solucionó mediante una intervención a finales de la década de 1990 en la que se realizó una restauración y consolidación bastante completa del edificio.

Bóveda de medio cañón de la nave central

Ventanal interior

Del interior de Santa María de Arties no hay que fijarse sólo en la arquitectura sino en innumerables obras de arte mueble y pinturas murales, como luego veremos.

Una de las obras de arte mueble del interior de iglesia de Santa María de Arties

De todas las piezas situadas en el interior de la iglesia, destaca el altar, que se encuentra soportado por un “tenante” datado en época prerrománica, datado hacia el siglo XI.

Otra obra mueble preciosa la encontramos en la cabecera. Nos referimos a la talla policromada de San Juan Bautista. El Precursor de Cristo aparece sentado mientras porta un disco en la mano izquierda, que señala con la derecha, con un Cordero Místico. Fue creada en el siglo XIII siguiendo las pautas del más refinado gótico francés.

El famoso San Juan Bautista. Escultura gótica del siglo XIII

También encontramos en la entrada del edificio una pila bautismal de inmersión decorada con motivos geométricos y un personaje que porta una cruz (algunos autores han señalado que podría esta imagen tendría un simbolismo de resurrección), algo común en las pilas bautismales. La pieza fue empleada para guardar el aceite donado por los feligreses una vez ésta perdió su uso bautismal.

Detalle del retablo gótico

Además, la iglesia conserva un retablo del siglo XV, considerado una obra maestra del gótico, en el que se representan varias escenas de la Virgen María. Esta pieza ha sido restaurada hace poco tiempo (en el año 2000 y tras cuatro años de limpieza, el retablo volvió a lucir en el templo) por el Servicio de Conservación de Bienes Muebles de Sant Cugat. Este retablo, formado por 10 tablas, ha sufrido varios robos a lo largo del siglo XX. Así, a principios de siglo desapareció y fue recuperado tiempo después por el Museo Diocesano de La Seu d’Urgell; durante la Guerra Civil despareció de nuevo y fue recuperado; mientras que en 1980 una de las tablas del retablo fue nuevamente robada, esta vez por el ladrón Erik el Belga, tabla que todavía a día de hoy no ha podido ser recuperada y sigue siendo buscada en las subastas de bienes muebles por parte del Servicio de Bienes Muebles de la Generalitat y el obispado de Urgell.

De cronología posterior, encontramos varios retablos de estilo barroco datados en el siglo XVIII, que se incorporaron en los laterales del ábside central. Por otra parte, hay que decir que se han identificados dos de los brazos que pertenecían a la talla románica del Cristo Crucificado de Artiés a ambos lados de uno de los retablos barrocos del muro norte del edificio, cuya cruz se localiza en el coro del templo. La talla del Cristo de Artiés se localizaba en el templo antes de la Guerra Civil, pero pasada ésta se desconoce cuál fue su paradero y sólo se han podido localizar en el edificio a día de hoy los dos citados brazos. Algunos investigadores señalan que es posible que ésta talla fuese quemada durante la Guerra, mientras que otros apuntan a que está custodiada en alguna de las casas de la localidad de Artiés.

Pintura de Cristo en el Juicio Final

Pero sin duda, lo más espectacular de esta iglesia se encuentra en su interior, donde guarda un espléndido conjunto de pinturas murales así como un amplio número de imaginería de los siglos XIII al XVIII. De esta manera, destacan las situadas en el techo presbiterio, tanto por su programa como por su extraordinaria conservación.

Juicio Final

Se desconoce quién es el autor de las mismas, como ocurre con muchos de los programas pictóricos esta cronología. Las pinturas han sido datadas a finales del siglo XVI, hacia 1580 y se consideran las pinturas murales más importantes de esta cronología conservadas en el área de los Pirineos. Tal es su riqueza en detalles que algunos las han comparado con las pinturas de El Bosco.

San Miguel y los hombres saliendo de sus tumbas

El autor representó diversas escenas del Juicio Final, con el cielo y el infierno como protagonistas. Así, la parte celestial está representada mediante un castillo (significado de bienestar en el momento, ya que era el lugar donde vivían los más apoderados y donde mejor se vivía, por lo que sería el “cielo” de la época).

Por su parte, el infierno, siguiendo la tónica general de época medieval, se representa mediante un dragón con una boca con grandes dientes muy afilados (este monstruo es conocido como antropófago, por comer personas, a los condenados); los condenados (los que han cometido algún pecado en vida y han sido condenados al infierno) son obligados a entrar en ella por una serie de demonios.

Acompañando a este monstruo encontramos también una serie de condenados que se cuecen en calderas cuyo fuego es avivado por los ayudantes de Lucifer.

Además de estas pinturas, encontramos también restos pictóricos en las columnas que separan las naves, donde se representan imágenes del santoral, si bien se han perdido algunos fragmentos de éstas que no permiten observarlas en todo su esplendor.
Conclusión.

Una de las columnas con pinturas

En conclusión, podemos decir que estamos ante uno de los mejores ejemplos del románico aranés, valle que destaca por la gran cantidad de iglesias románicas que conserva de los siglos XI y XII, cuando el valle gozaba de una favorable situación económica. Sin embargo, este templo, además de ser una joya románica, guarda en su interior algunos de los mejores ejemplos de pintura mural gótica del Pirineo, convirtiéndola en una iglesia de obligada visita en el valle.

San Cristóbal

Además de Santa María de Artiés, esta localidad cuenta con la iglesia de Sant Joan, templo gótico de los siglos XIII y XIV con abside poligonales.

Iglesia de San Juan de Arties

Próximas a Arties destacan en el valle otras iglesias románicas como: San Miguel de Vielha, Santa Eulalia de Unha y sus extraordinarias pinturas románicas, así como la Iglesia de la Madre de Dios de la Purificación en Bossòst y su magnífico tímpano esculpido en mármol.

(Autora del texto del artículo: Leticia Tobalina)

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